Hola,
Me llamo Sara y me causa pánico, ansiedad llegar a vieja… y lo que le sigue. Mi proceso de llevar a cabo planes y aprender cosas es más lento de lo usual, lleno de ramales, atrechos y algunas tangentes, por lo que temo al final, dejar de vivir, hacer cosas y “estorbar”. Estoy trabajando en ello.
Cuatro cosas han pasado en mi camino que han hecho que le haga frente a estos pensamientos gerontofóbicos:
- El tan mencionado huracán María que destapó muchas realidades, como la cantidad de “envejecientes” actives, responsables de sus hogares y comunidades, pero al mismo tiempo muches en soledad y precariedad.
- El acompañamiento y cuidado en el proceso de envejecer de mi bisabuela centenaria, abuela Toña, en conjunto a la ternura, compasión, vulnerabilidad y frustración del proceso.
- La depresión y todas las sombras que la acompañan.
- Y más reciente, la maestría que me ha obligado (en el buen sentido de la palabra), a idear, realizar y concluir un proyecto.
Así que me he dado a la tarea de contemplar, observar, escuchar, reflexionar, pensar.
Lo que he encontrado hasta ahora es un mundo de retos, oportunidades y posibilidades.
Así que quiero compartir eso.
Quiero hablar de vejez y viejes.
Quiero escuchar de vejez y viejes.
Quiero aprender de vejez y viejes.
Quiero pensarme y pensarnos en ese momento que nos va a tocar.
Les invito a acompañarme, al final Todes Vamos Pa’ Viej@.









